miércoles, 24 de febrero de 2010

La sonrisa de Filipinas

Filipinas te golpea.

Llegas esperando un paraíso, y en Manila encuentras suciedad, contaminación, ruido, y mucha mucha pobreza. Familias enteras viven entre cartones, en las aceras. Los niños caminan descalzos y desnudos, solos. Las madres despiojan a sus hijos, y los hombres se lavan en mitad de la calle.

Las infraestructuras son escasas, y en algunos sitios, inexistentes. El transporte público utiliza motores de segunda mano importados de Japón, que deben durar al menos 30 años más. Quien tiene un ciclomotor es afortunado. Hay pueblos sin semáforos, ni alumbrado público. Hay cortes de luz...

En este país VIVIR ya es un lujo.

Pero a pesar de esta pobreza generalizada, los filipinos parecen felices. Se detienen y te saludan. Te preguntan el nombre, te dan la mano, quieren saber de dónde eres... Y sonríen. Siempre sonríen. No tienen nada y parecen felices...

Quizás tenga algo que ver con su cielo azul y su sol permanente. O con las junglas, o las playas paradisíacas. O que el tiempo aquí transcurre más despacio... O quizás simplemente lo llevan en los genes...

A pesar de los golpes, Filipinas SONRÍE.

1 comentario:

  1. Y aqui frio y lluvia (hemos batido el record de agua de lso ultimos 10 años, lo cual tampoco era dificil dada la sequia que hemos tenido).
    Todo es precioso y Peter un buen fotografo que conoce lo de las lineas de tercios y puntos de fuerza en una foto.
    Un beso muy fuerte.
    POL

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