Tres meses intensos, para bien y para mal, en los que solo quería desdoblarme para poder organizar un poco mi vida, y, al mismo tiempo, disfrutar el poco tiempo que me queda aquí.
El primer mes de desaparición decidí darle una nueva oportunidad a Shanghai, y esta vez no me defraudó. Además, hicimos viaje improvisado a Taiwan, donde descubrí lo que posiblemente hubiera sido China de no haber sido por su régimen político, y por Mao.
El segundo mes de desaparición fue literal, casi real. Trece días de viaje, por Brunei y la selva de Borneo primero, y, sobre todo, por Myanmar después. Sin móvil, ni acceso a internet. Sin ni siquiera saber si podríamos entrar al país debido a los problemas con los visados y la cercanía de sus primeras elecciones en 20 años (si es que aquellas contaron). Me encontré un país puro, donde los monjes son un miembro más de las familias, y los templos se mantienen casi intactos desde hace mil años, formando paisajes místicos. Donde la luz y el agua corriente son un lujo (un lujo auténtico), y la gente se lava en las riberas de los ríos. Donde existen comunidades cuya vida gira enteramente en torno a un lago: viven en pueblos flotantes, pescan, e incluso cultivan hortalizas dentro del agua. Y donde, mires donde mires, te encuentras una sonrisa estampada en una cara cubierta de barro blanco.
Y después, en el tercer mes de desaparición, me dedico a buscar trabajo para cuando esto acabe, y entro en una especie de montaña rusa de nervios, estrés y mucha mala leche, de la que salí hace una semana o dos, y a la que hoy pienso poner punto y final a base de sol, playa y muchas piñas coladas en las playas tailandesas.

ANIMO, QUE EN DIEZ DIAS ESTAS DE NUEVO AQUI.
ResponderEliminarESTAMOS DESEANDO VERTE.
UN BESO.
A.T.
Conclusión que de los tres meses de GAP, 2/3 fueron de devoción ("viajecitos") y uno de obligación, así tambien me desdoblo yo.
ResponderEliminarUn abrazote
empezaré pronto con el especial Asia en la revista LaRARA. Te paso mi email: edicionesraro@yahoo.es, para ver si nos ponemos en contacto. Espero que todo te salga bien y ya te diré por mail mi nueva dirección (si quieres colaborar, si no, sin compromiso, claro).
ResponderEliminarsaludos Rakel