domingo, 8 de agosto de 2010

Exhausted...

Estoy muy cansada. Pero no me quejo, porque se trata de un agotamiento buscado y deseado.

Han sido diez días de visitas asiáticas y españolas; de sol, playa y barcos. Días de trasnochar y trabajar. De turismo. Diez días en los que el mini-piso parecía un campamento, con almohadas, colchones hinchables y maletas por donde miraras...

Diez días en los que he redescubierto Hong Kong: montañas y acantilados, playas secretas, nuevos restaurantes, y la China más profunda a sólo 20 minutos de casa...

Diez días muy divertidos.

Y desde ayer vuelvo a estar sola... Sola, con ojeras, e incluso agujetas. Y decidí regalarme el fin de semana, dedicarlo sólo a mí, a disfrutar de mi soledad.
Sin salidas nocturnas. Ni siquiera diurnas. He pasado del sofá a la cama y de la cama al sofá. He leído, he estudiado, me he "embellesido" como dice un amigo colombiano... anoche vi la tormenta desde mi ventana, y hoy disfrutaba el sol en mi salón...

Y tan feliz.


martes, 13 de julio de 2010

martes, 6 de julio de 2010

Summertime

That lack of sunlight was starting to make me depressed...

Me ha cambiado hasta el humor. Y es que ya estaba empezando a preguntarme qué hacía yo aquí, con esta nube eterna y el calor horroroso y las lluvias, que yo lo que quería era irme a mi tierra y abrasarme con el sol en la playa y que me diera la brisita marina en la cara... y seguro que no hubiera aguantado ni 10 días antes de desesperarme y hartarme de playa, de brisa, de sol y de tierra, que ya me conozco yo esa historia, pero oye, mi falta de paciencia y los enfurruñamientos estos que me dan, que me hacen querer cosas que sé que no quiero...

Pero ya tengo sol y la brisita, tengo la playa, ¡y hasta el chiringo! Y los días larguísimos, las noches sin fin, los pantalones cortos y las chancletas, el olor a crema solar, las barbacoas nocturnas... y tengo también las piernas comidas por los mosquitos, que los de Jonkon parecen más bien tiburones con alas... Y la sonrisa en la cara y los nervios en la tripa, y la sensación de vacaciones sin tener vacaciones (o viviendo de vacaciones...), y los mil planes para los que me falta el tiempo, a pesar de los días larguísimos y las noches sin fin...

Solo me falta mi libro, el del VERANO, el que me he leído una vez al año desde hace ya no se cuantos años, que está el pobrecito hecho polvo de tanto trasiego. Pediré que me lo traigan las próximas visitas, que si no lo leo no es verano de verdad.



Ayer recibí un mensaje de un lugar que ahora está en pleno invierno: hay un paquete haciendo la ruta Tasmania - Hong Kong...