jueves, 24 de junio de 2010

La Fin del Moon

Había hace años un bar en Murcia de esos de primera hora, de los de quedar con la gente allí y tomar unas birritas de pie, en plan tranqui... Estaba pegadito a un local de kebabs, y tenía un público de lo más variopinto: desde jipis hasta góticos, de todo pasaba por allí...

Y entonces me fui un tiempo fuera, y cuando volví ya no existía, y lo peor, ya ni siquiera era capaz de ubicar el local: ¿estaba en esta esquina? ¿o era aquella sidrería?... Nunca supe qué pasó...

La Fin del Moon, se llamaba.

Y ya ni me acordaba de aquel bar. Hasta esta mañana.

Hong Kong ha amanecido con lluvia, con una lluvia como no había visto. Y viento. Pero sobre todo mucha lluvia.

Parecía el Fin del Mundo.

La Fin del Moon.

martes, 1 de junio de 2010

DMZ


La Zona Desmilitarizada de Corea es una franja de 250 largo y 5 de ancho, que corta a la península de Corea a la altura aproximada del paralelo 38, separando a las Coreas del Norte y del Sur.

La Zona Desmilitarizada de Corea es, a pesar de su nombre, la zona más militarizada del mundo. A pesar del acuerdo de alto el fuego de 1953, las dos Coreas siguen en guerra.

La visita está cargada de simbolismo. Eso sí, todo explicado desde el punto de vista surcoreano, que por algo fuimos desde Seúl.

Desde el observatorio de Dora se puede ver Kichong-Dong, un pueblo en la parte norte de la DMZ. Según la guía, se trata de un pueblo deshabitado, en el que los edificios ni siquiera tienen cristales en las ventanas, y que fue "creado" por los norcoreanos para lanzar mensajes propagandísticos. En Corea del norte se le conoce como "Peace Village". En la del Sur, como "Propaganda Village".
La parte Sur también tiene su propio pueblo en la DMZ, Taesong-Dong ("Freedom Village"), donde parece ser que sí vive un puñado de granjeros que tienen que seguir ciertas reglas por parte del gobierno surcoreano, entre las que se incluye el toque de queda a las 10pm. Pero de Taesong-Dong nos cuentan más bien poco...

Visitamos el Tercer túnel de incursión (el tercero de los que se conocen, porque se cree que puede haber más). En teoría, estos túneles fueron excavados por los norcoreanos para así poder cuzar a Corea del Sur y atacar Seúl por sorpresa. Y, según la guía, se puede demostrar. Nos cuenta una teoría enrevesada acerca de la inclinación del túnel, y el agua, y ciertas marcas en las paredes... no lo entendemos... o no nos termina de convencer...

Otro punto de la visita es el "Freedom Bridge", el que se usaba para el intercambio de prisioneros tras la guerra. Ahora, evidentemente, está cerrado, y no se qué hay en la parte norte, pero en la sur hay una valla repleta de lazos y mensajes de familias coreanas que fueron separadas por la guerra, y esperan que algún día se firme la paz para poder reencontrarse.

En Dorasang hay una estación de tren. Sin tren. Está totalmente equipada hasta el más mínimo detalle, para algún día poder ponerse en activo y unir Corea del Sur con Europa, vía Corea del Norte, China y Rusia.

Y, por último, llegamos al Área de Seguridad Compartida (JSA). Controlada por la ONU, es el lugar donde, de haberlos, se producirían los encuentros diplomáticos entre las dos Coreas.
Donde los soldados de ambos frentes se sitúan cara a cara; unos en posición de ataque; los otros, de defensa, eso sí, cada uno en su lado, perfectamente delimitado por rayas amarillas en el suelo. Es el área donde no se permite la entrada a ciudadanos coreanos, sean del Norte o del Sur.
Donde firmamos un documento de la ONU en el que se nos advierte que no se puede garantizar nuestra seguridad en caso de acto hostil, y se nos informa del protocolo a seguir en ese caso.
Donde no se pueden tomar fotografías, ni señalar, ni realizar ningún gesto o expresión que pueda ser utilizado por los norcoreanos como pretexto para comenzar un conflicto internacional.

Es el lugar donde nadie se atreve ni a hablar, porque la tensión que se percibe en el ambiente ya lo dice todo...

Y es el lugar donde se borró todo mi escepticismo, porque si bien es cierto que todo lo vimos desde el punto de vista de una de las partes y no sabemos nada de la otra, y que gran parte de los mensajes que nos dieron eran pura propaganda, lo que está claro es que hay un gran problema desde hace más de 60 años y no parece que vaya a solucionarse por el momento. Y es la primera vez que siento algo así tan de cerca.




sábado, 22 de mayo de 2010

Seoul...


... ha sido uno de los viajes más intensos de mi vida: 600 km2, 12 millones de habitantes, 4 amigos, 48 horas escasas para visitar la ciudad, 4 horas de sueño en todo el fin de semana, y muy muy buen sabor de boca.

... es la ciudad donde viven los compis que nos alojaron: 1 piso, 6 personas, 3 sofás muy cómodos (o yo estaba tan cansada cuando me iba a dormir que me parecían el nirvana!) y 1 baño.

... es enorme, pero no estresa. No tiene las avenidas anchísimas de Pekín, pero tampoco tiene los edificios altísimos de Hong Kong. Es una ciudad muy extensa, con muchas zonas verdes, muy cuidada y limpia, algo raro en Asia...

... y Corea en general, tiene un idioma que no deriva del chino (contrariamente a lo que yo creía), y un alfabeto que parece sacado de una película de extraterrestres. Además, la tecnología es puntera: hay pantallitas táctiles por todas partes, los móviles normales no funcionan (pero se pueden alquilar móviles coreanos en el aeropuerto), los taxis se pagan con bono-viaje, y puedes ver la tele en tu móvil en el metro.

... parece caro: todo se paga en miles de wones. Pero no lo es.

... fue devastada en guerras varias, por lo que a nivel arquitectónico hay poco que ver (los templos y palacios están reconstruidos). Es una ciudad para vivirla, no para estudiarla.

... está muy cerca de la DMZ ("zona desmilitarizada"), que separa las dos Coreas (aun en guerra), y que, a pesar del nombre es la zona más militarizada del mundo. Fue, sin duda, lo que más me impactó del viaje.

... no habla ni entiende inglés, a pesar de que los profesores de inglés en todas las escuelas son nativos (sobre todo americanos). La comunicación con los locales es complicada, pero la gente es taannnn encantadora y dispuesta, que el problema se soluciona pronto!

... es un paraíso de las compras. Y tiene una marcha muy divertida.

... tiene barrios que me recuerdan a los hutongs chinos. Y un río artificial de agua potable en pleno centro de la ciudad. Y un fish market que es como los wet markets de HK, pero en un recinto cerrado. Y un Museo de la Guerra que impacta.

... come perro. Y yo también. Tiene poco sabor, sin más.

... tiene varios pasatiempos populares. Uno de ellos es ir a batear. Tal cual. Te dan un bate, te lanzan pelotas, y bateas para liberar estrés. El otro son los ciberfotomatones: básicamente es una tienda con varios fotomatones. Te encierras con tus amigos en uno, te pones pelucas, sombreros, y haces poses varias mientras la máquina tira fotos. Después editas las fotos (a uno le pones cuerpo de mariposa, a otro de superhéroe, unas estrellitas por aquí, unos corazones por allá), y las imprimes. Por último vas al mostrador a que el dependiente las recorte y las plastifique (con o sin purpurina). ¡Me encantaron!

... desbancó a Pekín como mi ciudad favorita en Asia.