
Después del viaje de la muerte (27 horas de viaje, estancias eternas en aeropuertos y aviones minúsculos), ¡llegué a Hong Kong!
El aeropuerto se encuentra en una isla artificial, y tras aterrizar cogí el tren que nos llevaba a la isla de Hong Kong, donde viviré y trabajaré.
Jaime y Cesar, becarios de este año, nos estaban esperando en la estación Central, junto con mi amiga Vero que estaba de turismo y le quedaban 2 días más en HK. Nos llevaron en taxi a los estudios (por llamarlos de alguna manera) donde nos quedaremos de forma provisional durante Octubre, hasta que encontremos algo más decente.
Se llama estudio pero realmente es una habitacioncita de 15 m2, con la cama, un armario, escritorio, un fregador, microondas, kettle y hervidor de arroz. Lo más fuerte es el aseo: para empezar no hay puerta, sino una cortina por la que entras y te encuentras la ducha y la taza del wc. Y PUNTO. Con lo cual, para empezar, no te puedes lavar los dientes o la cara por la mañana a no ser q lo hagas utilizando el fregador como lavabo, y tampoco hay separación entre la ducha y el wc... Very fort, pero es lo que tiene la falta de espacio...
Tras una ducha rápida, cruzamos con Jaime, César y Vero a la zona continental. Dirección: Temple Street, una callecita con mucha animación, terracitas, birra y tapeo, ¡y no miento! Eso sí, tapeo en plan ranas, lenguas de pato, arroz con "algo", tortas de ostras, almejas super picantes, cangrejos enteros... ¡Empezamos fuerte!
Después de cenar nos dimos una vueltecita por el Nightmarket, en el que se podían encontrar todo tipo de chuminaillas.. es como una tienda de los 20 duros de toda la vida, pero en la calle.
Luego volvimos a la isla, y nos llevaron al Azzure, un bar con terracita en la planta 30 de un hotel, con unas vistas impresionantes de los rascacielos de alrededor, iluminados... Allí nos tomamos un gintonic, y nos fuimos a dormir el jetlag.
El martes por la mañana volví a cruzar al continente con Vero, a la zona de Mong Kok, donde estuvimos viendo el mercado de las flores (no es muy impresionante, pero tiene su gracia ver las plantas carnívoras y todo tipo de flores exóticas) y el mercado de los pájaros. Los chinorris flipan con los pajaritos, y hay que verlos contemplando las jaulas embelesadíiiisimos! Y bueno, hay que verlos también sacar a sus propios pajaritos a pasear, ¡y no es coña! cogen la jaula, y se van al parque a que el pájaro se airee. Incluso si hace sol, tapan la jaula con un trapo para que el bicho no se cueza... en fin... ¡Ah! y se ve que aquí los pájaros no toman alpiste, sino que directamente te venden bolsas de bichos (véase saltamontes, polillas o gusanos) VIVOS, para que vayas alimentando al pajarraco.
A media mañana tuve que volver a la isla para firmar el contrato del estudio y pagar el mes, y luego pasar por la oficina a presentarme y conocer al consejero y a los compañeros (primera impresión: muy buena. Y más cuando nos dijeron que teníamos que pasar por el consulado español a recoger las invitaciones para la fiesta que el cónsul va a dar este lunes...¡cómo mola!). Después me fui a comer con Enrique y Jon (mis compis) a un vietnamita, y de paseo por la zona enla que vivimos, hasta las 9 que recogí a Vero y subimos al Peak.
El Peak es una montañita que hay en la isla, que ha llegado a convertirse en atracción, porque las vistas que hay desde lo alto son impresionantes no, lo siguiente... Se puede ver toda la parte baja de la isla, la bahía, y el continente, y de noche es flipante ver los rascacielos iluminados, y la bruma que hay en el ambiente, por la humedad... ¡Muy muy bonito! La foto de la cabecera es la vista que hay desde el Peak.
Volvimos a bajar en el Peak Tram, un trenecillo como antiguo, muy divertido por la pendiente que tiene la montaña. Es como una montaña rusa, pero sólo de bajada, y lo más fuerte es que se taponan los oídos por bajar tan rápido..
Después de cenar noodles, fuimos a Lan Kwai Fong, una de las zonas de marcha aquí (¡y sí, estaba deseando conocer la marcha asiática!). Y es cierto lo de la marcha jonkonita: todos los bares abiertos (¡un martes!), la calle repleta de gente y con la música a tope. Mezcla de culturas: occidentales, locales, indios, malayos... y mucha mucha mucha marcha: yo me fui de allí a las 5.30 y aún había locales abiertos y gente dándolo todo.
Y mañana más...
bueno guapa, me alegro que todo haya empezado de maravilla. cuidadito y disfruta. vas a escribir todos los dias, no?? pues espero impaciente tus pesquisas diarias.
ResponderEliminarbesos cariñin. se te echa de menos!
nenaaaa, que guay. me alegro un montón por ti.... lleva mucho cuidadito por esas tierras. te mando un beso muy fuerte...
ResponderEliminarUf Patri, 27 horas de viaje, xa morirse...xo veo q merecerá la pena cdo vayamos a verte! :)
ResponderEliminarOye y lo de pasear a los pájaros te viene al pelo, si mal no recuerdo dejabas suelto a tu canario x el salon! jajaja, si es q es tu sitiooo.
Vaya pasada todo lo q vas a vivir alli, disfrútalo y cuídate! Besitss
TETÉ
Ay, Patri, qué buena idea lo del blog, eh? Cómo me alegro, pondré un enlace en el mío y te daré publi, jeje.
ResponderEliminarQué emoción todo, cuántas cosas nuevas y chulísimas y qué arte tienes pa contarlo, mi niña. Estoy deseando ir a verte.
(Un apunte, tú y Luis seguis teniendo el mismo gusto pa to, la plantilla del blog es la misma, jejeje.)
Rosi!! yo tb te echo de menos, si estuviéramos aquí las 3 la liábamos parda! Y que sepas que hay un Mcdonalds en cada esquina...piénsatelo...
ResponderEliminarSusi! Muchas gracias guapa, otro besito para ti!
Teteica de mi corazón!! Claro que merecerá la pena, esto es alucinante!!
Conch!! El blog va dedicado a tí, q me diste la idea ;) Estoy convencida de que el Luigi y yo somos almas gemelas, díselo de mi parte! Muakas!
Prima/sobrinaa!!!
ResponderEliminarQué tal por Hong Kong??
Bueno acabamos de leer tus textos! vaya telaa! jajaja! La verdad esque no tiene desperdicio ninguno! se nota que estás disfrutando muchísimo!
Hablaremos dentro de poco, y esperamos esa carta! jijiji
besos de tu familia TARAZONERA!