
... hay que saber comer con palillos. Si pides tenedor puede que tengan, pero más vale aprender a manejarlos, por si acaso.
... cuando te ponen el plato que habías pedido, nunca es lo que habías imaginado.
... por defecto te ponen té caliente para beber con la comida (es gratis y te van rellenando el vaso a medida que bebes... llega a ser cansino). Si quieres agua, pídela con hielo, o te pondran un vaso de agua caliente.
... más vale que lleves kleenex cuando salgas a comer, porque no hay servilletas. Si pides y eres afortunad@, te pondrán un rollo de papel higiénico en la mesa.
... todo va al revés: los palillos hacen de tenedor, y la cuchara hace de cuchillo. Y nada hace de cuchara.
... se pierde el miedo a sorber en la mesa: El caldo se sorbe. Los noodles se sorben. Y si no puedes sorber más, muerdes, y lo que quede fuera de la boca se deja caer al plato. Sin problema ninguno.
... las verduras saben mucho. Y la carne no la limpian, te la ponen tal cual con los huesos.
... los desperdicios no se dejan en el plato. Se dejan en la mesa.
... la comida y el transporte público son muy baratos.
... la gente anda muuuuyyyy lenta por la calle. Sin estrés.
... hay mucho silencio en el metro. Y está muy limpio.
... cuando llueve hay que llevar paraguas. Para no mojarte. Y para defenderte de los paraguazos de los hongkonitas.
... se ahorra en ropa: es difícil encontrar talla por encima de la 36.
... aunque hace calor, los hongkonitas llevan botas.
... todas las calles son iguales, y puedes dar 3 vueltas a una misma manzana sin enterarte.
... los ascensores no tienen sensor. Si se cierran las puertas mientras estás entrando, mala suerte.
... los autobuses no se pagan al subir, sino al bajar al final del trayecto.
... cuando te ponen el plato que habías pedido, nunca es lo que habías imaginado.
... por defecto te ponen té caliente para beber con la comida (es gratis y te van rellenando el vaso a medida que bebes... llega a ser cansino). Si quieres agua, pídela con hielo, o te pondran un vaso de agua caliente.
... más vale que lleves kleenex cuando salgas a comer, porque no hay servilletas. Si pides y eres afortunad@, te pondrán un rollo de papel higiénico en la mesa.
... todo va al revés: los palillos hacen de tenedor, y la cuchara hace de cuchillo. Y nada hace de cuchara.
... se pierde el miedo a sorber en la mesa: El caldo se sorbe. Los noodles se sorben. Y si no puedes sorber más, muerdes, y lo que quede fuera de la boca se deja caer al plato. Sin problema ninguno.
... las verduras saben mucho. Y la carne no la limpian, te la ponen tal cual con los huesos.
... los desperdicios no se dejan en el plato. Se dejan en la mesa.
... la comida y el transporte público son muy baratos.
... la gente anda muuuuyyyy lenta por la calle. Sin estrés.
... hay mucho silencio en el metro. Y está muy limpio.
... cuando llueve hay que llevar paraguas. Para no mojarte. Y para defenderte de los paraguazos de los hongkonitas.
... se ahorra en ropa: es difícil encontrar talla por encima de la 36.
... aunque hace calor, los hongkonitas llevan botas.
... todas las calles son iguales, y puedes dar 3 vueltas a una misma manzana sin enterarte.
... los ascensores no tienen sensor. Si se cierran las puertas mientras estás entrando, mala suerte.
... los autobuses no se pagan al subir, sino al bajar al final del trayecto.
Mira que son raros los jonjonianos estos, cuando lleve van con paraguas... es increibe
ResponderEliminarBesos-tunonegro
Me encantaaaaaaa!!!
ResponderEliminarSi pudiera iba ya.
Besos
Madre de mi alma, qué panorama, yo lo pasaría realmente mal a la hora de comer.
ResponderEliminarUn besote.
Joaquin
Joaquín, no es para tanto eh? Yo ya soy un as de los sticks! ;)
ResponderEliminarNENUFLAAAAA!!! Actualízate, queremos saber más
ResponderEliminarufff, no tengo ni tiempo ni fuerzas!! El chino me tiene absorbida!!
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